Artículo Destacado: “Cómo los arquitectos deben hacer de las bicicletas su inspiración”

Si Henry Ford se reencarna como un fabricante de bicicletas, Le Corbusier como arquitecto de edificios y ciudades para bicicletas, y Robert Moses como su aliado en el gobierno, y apasionado por las bicicletas, los planes de hoy para la bicicleta serían mucho más ambiciosos. Corb estaría queriendo salvar a todo el mundo, y, aunque le cueste una vida entera, Moses pretendería dejar una huella permanente.

Ellos querrían dar al ciclismo un empujón, al igual que el que el automóvil recibió de tierras abiertas para el desarrollo suburbano. ¿Quiénes son, hoy en día, los Le Corbusier amantes de la bicicleta? ¿Cuál es exactamente su tarea?

En toda época, la preocupación que los arquitectos han compartido con los planificadores se deriva a una idea de medio de transporte. Anthony Vidler, profesor de arquitectura de Cooper Union, se refiere a la primera mitad del siglo XX como un periodo en el que la autoridad de la arquitectura es resultado de la máquina. Si leemos a Le Corbusier vemos barcos y aviones pero más a menudo el automóvil.

En los últimos cuarenta años, los diseñadores estuvieron fascinados con los automóviles, comenzando en el año 1925 con el plan de Le Corbusier para reconstruir gran parte de París: torres en un parque y autopistas subterráneas. Mies van der Rohe, Walter Gropius, Buckminister Fuller y otros diseños centrados en el automóvil, e incluso algunos de los mismos vehículos, en el momento en que la propiedad automotriz era masiva, las autopistas y la expansión, eran todavía sólo fantasías.

Los diseñadores se encuentran hoy en día en una coyuntura similar debido a su forma de pensar sobre el ciclismo. Actualmente el transporte en bicicleta masivo es una fantasía, pero esto no imposibilita a los arquitectos – incluyendo a Ron Arad, West-8, Carlo Ratti, Bill Dunster, NL Architects, Atelier BowWow y Bjarke Ingels – desde el diseño de edificios ciclo-centrados a diseñar las bicicletas.

Pabellón Danés, Expo Shanghai 2010 / BIG. Imágen © Iwan Baan

Artículo escrito por Steven FlemingContinuar leyendo en Plataforma Urbana

Charla N°3 – 2013 : “Producción del espacio público en Concepción; El Eje Bicentenario”

Con fecha 27 de Septiembre a las 12:00 hrs. en el Auditorio del Campus Chacabuco de nuestra Universidad, ubicado en Chacabuco 539, esquina con Rengo, tendrá lugar la tercera charla de nuestro ciclo 2013, abierta a todo público, “Producción del espacio público en Concepción; El Eje Bicentenario”, dictada por la Arquitecta de la Pontificia Universidad Católica de Chile Valentina Ortega Culaciati, quien es también Master en Teoría y Práctica de Proyecto de Arquitectura por la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona, Universitat Politècnica de Catalunya.

Invitamos a todos los docentes y estudiantes de nuestra escuela, así como a todos los lectores de este blog, nuestros numerosos amigos en Facebook, nuestros seguidores en Twitter y Tumblr, y especialmente a los estudiantes de CRECIC y del Colegio Asuncionista de Lota que están cursando nuestro Taller de Fotografía, así como a los estudiantes de liceos y colegios interesados en conocer algo más acerca de la planificación urbana en nuestra ciudad.

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Viaje Arquitectura UDLA a Buenos Aires: El Puente de la Mujer, Santiago Calatrava

Santiago Calatrava ha estado, en el centro de la noticia en las últimas semanas, y no por la calidad, la funcionalidad, o el valor estético de sus diseños, sino más bien (o más mal, según se mire), por la estela de problemas económicos que éstos han dejado tras de sí, y con los cuales han tenido que cargar las administraciones de las ciudades que han querido darse el lujo de tener en su paisaje urbano una obra de su autoría.

En el caso de la ciudad de Buenos Aires, el conocido Puente de la Mujer, que une las orillas Este y Oeste del Río de la Plata, en medio del barrio de Puerto Madero, constituye una donación de don Alberto Lorenzo González a la ciudad, de modo que, supongo, la administración local no se habrá visto enfrentada a éstos problemas.

El puente de Calatrava, hace del cauce urbano de Puerto Madero, descrito en nuestro artículo anterior, una imagen de postal, sobre la base de una imagen simple pero potente, y baste una fotografía para explicarla.

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Proa al cielo, cabrestantes, un piso con materialidad de muelle, y una profusión de detalles constructivos, como barandas y balaustros, focos y anclajes, tomados de la imaginería naviera, incluídas las imperfecciones propias de la unión de gruesas planchas de acero, terminan de hacer este diseño una obra que se explica por sí misma, pero que también es necesario recorrer para entender su dimensión urbana de espacio de paso pero también de permanencia, sea como mirador, como escenario para fotografías de yo-estuve-aquí, para lento paseo post-cena, o para apasionados romances.

Incluso, y como ocurrió en nuestro caso, como espacio para una buena foto grupal, y para un animado ruedo en torno a una cueca de pat’en quincha en celebración de nuestro aniversario patrio.

Adiós Santiago querido, aunque no por todos.

 

Viaje Arquitectura UDLA a Buenos Aires: Puerto Madero

Puerto Madero, a orillas del Río de la Plata, es un ejemplo de renovación urbana, en el que antiguos depósitos de grano fueron reconvertidos, conservando su factura constructiva original de ladrillo visto, en un polo gastronómico de varias cuadras de longitud, enfrentando al yatching club, y varios barcos convertidos en museos flotantes, todo de acuerdo a un Master Plan propuesto por los arquitectos  los arquitectos Juan Manuel Borthagaray, Cristian Carnicer, Pablo Doval, Enrique García Espil, Mariana Leidemann, Carlos Marré, Rómulo Pérez, Antonio Tufaro y Eugenio Xaus.

La propuesta, espacialmente, se constituye en un gran cauce urbano, que eleva el Río de la Plata, en ese sector, a un configurador que pasa de ser un límite, a ser un borde y un enlace urbano. Este cauce urbano se configura por la sucesión de diferentes niveles que ascienden en la misma medida en que se alejan de la ribera: El malecón, las terrazas de los restaurantes, los restaurantes mismos, y finalmente los volúmenes de los antiguos depósitos reconvertidos, proyectan la cuenca del río sumergiendo en ella una rica actividad turística, comercial y cultural de día y noche.

La propuesta llega a cobrar tal fuerza, que los edificios institucionales y corporativos construídos en la margen opuesta, algunos de singular relevancia, como el Hotel Hilton o el Banco Itaú, respetan el espíritu del Master Plan original, en sucesiones de zócalos, en alturas de edificación, y en distancia, terminando de configurar así esta magnífica intervención urbana, en la que Santiago Calatrava pone, al correr del tiempo, su siempre polémica rúbrica, de la que hablaremos en un artículo aparte.

Viaje Arquitectura UDLA a Buenos Aires: El Tour por la ciudad

En un tour urbano uno ve mucho de la ciudad, escucha mucho de su historia también, pero retiene poco. Es como un programa cultural de la televisión: Aparenta enseñar mucho, pero es una impresión superficial y pasajera.

Sin embargo algo queda, plasmado como un sello del lugar que está visitando.

Y Buenos Aires tiene eso, un sello característico, como lo tiene Valparaiso, Viña del Mar, La Serena, Concepción o Santiago. Algo que la hace única.

En éste caso es difícil resumirlo en una sola palabra, pero hay algo…

Algo que tiene que ver con la coexistencia armónica de realidades tremendamente dispares: A pocas cuadras del centro rutilante de farándula porteña con sus enormes panaflex, sus neones y sus sonrisas estereotipadas, se depliegan ente el visitante los colores chillones del Barrio de la Boca con su incondicionalismo auricielo y su ícono maradoniano, y poco más allá el barrio de Caminito, igualmente colorinche pero tan impregnado a tango como aquél otro a cánticos de barra brava.

Así mismo grandes parques, a también pocas cuadras de distancia, plasman en sus nombres y en sus monumentos honoríficos los apellidos que sentaron las bases de la ciudad, con su devoción, mal que les pese, por el ordenado jardín inglés, y por el sabor neoclásico de sus construcciones.

Una virtud de la que hay que hacer mención: El respeto de los arquitectos modernos y contemporáneos por las directrices formales, arcadas, zócalos, cornisas y otros, impuestos por los arquitectos de antaño, a los que se han sabido sumar con un diseño respetuoso que entrega a la ciudad una armonía tan fuerte que, en ocasiones, lo que llamamos “la costura”, pasa inadvertida.

Una ciudad en la que coexisten, sin distancias, muchas realidades, y en la que que sus diferencias pueden provocar broncas, que se expresan sin ambages, pero que, en el fondo, se respetan.

Artículo Destacado: “Arquitectura industrializada, pero con límites”

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A la vista de esta fotografía del complejo Buenaventura en Chihuahua, Mexico, no se hace preciso explicar cual es uno de los mayores riesgos, el de la clonacion infinita y la transformación de las ciudades o partes de ella en cintas sin fín de cajitas iguales, al modo de estanterías de un gigantesco almacén de seres humanos que pernoctan en su interior, cuál humanos en sus células de energía en matrix.

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